Categoría: lo que no me gusta de Japón

Hoy hay algunos que celebran “el día del orgullo friki“. Muchas de esas personas estoy seguro de que van a salones del manga y cosas similares, así que este post igual les sirve para dejar de meter la gamba hasta el fondo una y otra vez con este asunto.

Suele ser algo que no falla. Cuando se hace un cartel o un logo para algo relacionado con Japón (por ejemplo salones y así) casi siempre se usa la bandera del sol naciente como reclamo. Algo así como usar el toro de Osborne o las sevillanas para cualquier cosa relacionada con España, como si no hubiera nada más que olé, olé y olé.

La bandera del sol naciente (旭日旗, kyokujitsuki) fue usada primero como insignia naval (desde 1889) y luego adoptada por el ejército la armada imperial japonesa hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente es utilizada por la Fuerza Marítima de Autodefensa y, una variante de la misma, por el Ejercito de Tierra de Autodefensa. ¿No os da eso que pensar? ¿Pensáis que a los japoneses, rusoschinos, tailandeses o coreanos les puede gustar esa bandera? No creo que les traiga gratos recuerdos.

Me gustaría que os imaginarais un carte hecho para un Oktoberfest de cualquier ciudad española cuyo fondo fuera una bandera de la Alemania nazi. Tan solo habría que juntar una “bandera usada en Alemania” (da igual cuando y con que motivo claro) y añadir una caricatura graciosa sobre el acto en cuestión. No, ¿verdad? Ya está bien de usar esa bandera para hacer carteles y logos. Cada vez que os entren las ganas, pensar unos segundos. Como si estuvierais tentados a usar la Comic Sans para un cartel serio y en el fondo sabéis que no hay que hacerlo. ¡NO LO HAGÁIS!

Marukajiri Yuko (丸果尻ゆうこ, blogtwitter) es una chica a la que le encanta comer fruta. Sobre todo mandarinas.

Pero lo hace de una forma un tanto especial. Algo así a como Ale se comió ese kiwi, a Yuko le gusta comerselas enteras, con piel y todo.

Aunque también le va el melón:

Y los tomates:

En Japón tienen algunas de las filias más raras que he podido conocer, y que no voy a reproducir aquí por vuestra propia salud mental. A mi me da igual lo que haga cada uno mientras no le haga daño a nadie. Pero esa obsesión por las niñas no se si puedo llegar a entender. No me vale que digan que son “kawaii“, muy monas y muy guapas.

La única explicación que se me ocurre es algo parecido a lo que le pasó a Michael Jackson: la sociedad japonesa hace madurar a sus niños demasiado rápido haciéndoles tomar responsabilidades muy pronto (demasiadas actividades extra-escolares, expectativas de lo que deben ser a largo plazo, etc.) lo que puede hacer que no disfruten de una infancia “completa”, y al final cuando ya son adultos tratan de recuperarla con tanto muñequito, juguete y niñas “kawaii”.

Aún así no entiendo, y no me vale, que pongan en la portada de una revista sobre Ubuntu (una distribución GNU/Linux) a una modelo infantil de 12 años como chica de portada. Y sí, dentro de la revista hay un reportaje fotográfico de ella.

Aunque Japón nos lleve años de ventaja en algunas cosas, también es verdad que lleva siglos de retraso en otras.

Y esta es una de las cosas que no me gustan de Japón.