Categoría: cómo

Nunca me había parado a pensar como serían las máquinas para hacer sushi de manera industrial, y ahora que estoy enganchado al programa “Así se hace” de Discovery Max no puedo parar de ver los videos del canal de youtube de Suzumo, una empresa que se dedica a hacer estas máquinas. Eso si, el sushi a mi no me va nada…

Foto de Gigazine.net

Atención al maki-sushi infinito:

La cortadora:

La empaquetadora individual (no disponible para la UE, vete a saber por qué):

Via Laughing Squid.

 

PD: Menuda banda sonora de película X tiene el primer video…

En la versión 1.3.12 de DropBox se ha incluido una nueva característica que permite subir a la nube de manera automática las fotos y videos de nuestros dispositivos nada más conectarlos al ordenador. Si utilizamos esta nueva característica DropBox no regalará por cada 500MB que subamos otros 500MB de almacenamiento extra. Podéis leer como instalar la nueva versión de DropBox y como hacerlo funcionar en Alt1040.

Para los que queréis la respuesta rápida tan solo tenéis que bajaros este ZIP (5,2 MB), descomprimir su contenido en vuestra tarjeta de memoria donde se guarden habitualmente las fotos y videos (normalmente dentro de alguna carpeta que se encuentre en la carpeta DCIM), desmontar la tarjeta y volverla a montar para que DropBox suba los nuevos ficheros automaticamente. Estos ficheros no son más que todo ceros con un poco de “basura” al final por lo que no tardan mucho en subirse aunque en total ocupen unos 5GB (el trafico en internet se comprime y un fichero de casi todo ceros no ocupa nada comprimido).

La explicación larga es la siguiente: El problema que tiene subir ficheros de 500MB es que se tarda bastante. Y más si tienes que subir unos cuantos. El truco para conseguir subir 500MB de manera rápida es subir ficheros cuyo contenido sea todo ceros. Si el contenido es todo ceros la compresión del fichero será enorme al subirlo a DropBox y no se tardará más que unos pocos segundos. El problema es que no vale subir siempre el mismo fichero lleno de ceros porque DropBox se da cuenta que es el mismo fichero y literalmente nos “manda a la calle a sacar más fotos”. Para solucionar este problema tan solo hay que añadir un poco de “basura” al final del fichero. El procedimiento vale para GNU/Linux y Mac OS X (en Windows no se si existe algo similar al comando dd) y es más o menos así:

  • Insertar tarjeta de memoria en el ordenador.
  • Abrir un terminal y entrar en la ruta donde se encuentren normalmente las fotos de la tarjeta. En mi caso era “/Volumes/NO NAME/DCIM/100CANON”.
  • Ejecutar el siguiente comando para crear un fichero de todo ceros de 510MB:
dd bs=1024k count=510 if=/dev/zero of=./MVI_7516.MOV
  • Meterle algo de basura al final (la basura puede ser cualquier cosa que salga al aporrear el teclado):
echo "sfgasdfa" >> MVI_7516.MOV
  • Hacer esto con diferentes nombres de fichero y luego desmontar la tarjeta y volverla a insertar en el ordenador. En este momento DropBox debería preguntarte si quieres subir automaticamente los nuevos documentos de la tarjeta. El proceso no debería tardar mucho tiempo y tendrás otros 500MB de capacidad en tu cuenta de DropBox por cada uno de estos ficheros subidos.

 

Seguro que alguna vez te lo has preguntado. En este cuidado vídeo se desvela el secreto: con mucha paciencia y sobre todo mucho cuidado.

Fuente: Make Magazine.

Esta es una impresionante réplica del castillo ambulante de Howl (ハウルの動く城) hecha en cerámica mediante la técnica raku-yaki (楽焼). Esta es la misma técnica que se usa para hacer las vasijas utilizadas en la ceremonia del té o sadō (茶道).

La técnica se basa en meter la pieza 2 veces al calor: una de ellas para secar la cerámica y otra para realizar una reducción de oxígeno. La clave está en esa reducción donde se prenden fuego los trozos madera, papeles de periódico u hojas secas que se colocan debajo de la pieza y así el carbono del humo pasa a la cerámica. Para dar ese look “steampunk” se usan esmaltes óxidos que proporcionan parte del oxígeno a la combustión y al perderlo queda solo el metal en sí mismo. Los cambios de temperatura hacen que muchas veces las piezas se rompan, pero los ceramistas japoneses unen las piezas dejando a la vista las cicatrices. En este caso comentan que increiblemente no se rompió nada por culpa del calor, tan solo una pequeña pieza al cubrir la figura en el momento de la reducción, que posteriormente fué pegado. Aquí se ve el momento más delicado del proceso:

Para haceros una idea del tamaño.

Como curiosidad el castillo original y otro hecho en origami.

Fuente: Craftzine.

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