Categoría: internet

En la versión 1.3.12 de DropBox se ha incluido una nueva característica que permite subir a la nube de manera automática las fotos y videos de nuestros dispositivos nada más conectarlos al ordenador. Si utilizamos esta nueva característica DropBox no regalará por cada 500MB que subamos otros 500MB de almacenamiento extra. Podéis leer como instalar la nueva versión de DropBox y como hacerlo funcionar en Alt1040.

Para los que queréis la respuesta rápida tan solo tenéis que bajaros este ZIP (5,2 MB), descomprimir su contenido en vuestra tarjeta de memoria donde se guarden habitualmente las fotos y videos (normalmente dentro de alguna carpeta que se encuentre en la carpeta DCIM), desmontar la tarjeta y volverla a montar para que DropBox suba los nuevos ficheros automaticamente. Estos ficheros no son más que todo ceros con un poco de “basura” al final por lo que no tardan mucho en subirse aunque en total ocupen unos 5GB (el trafico en internet se comprime y un fichero de casi todo ceros no ocupa nada comprimido).

La explicación larga es la siguiente: El problema que tiene subir ficheros de 500MB es que se tarda bastante. Y más si tienes que subir unos cuantos. El truco para conseguir subir 500MB de manera rápida es subir ficheros cuyo contenido sea todo ceros. Si el contenido es todo ceros la compresión del fichero será enorme al subirlo a DropBox y no se tardará más que unos pocos segundos. El problema es que no vale subir siempre el mismo fichero lleno de ceros porque DropBox se da cuenta que es el mismo fichero y literalmente nos “manda a la calle a sacar más fotos”. Para solucionar este problema tan solo hay que añadir un poco de “basura” al final del fichero. El procedimiento vale para GNU/Linux y Mac OS X (en Windows no se si existe algo similar al comando dd) y es más o menos así:

  • Insertar tarjeta de memoria en el ordenador.
  • Abrir un terminal y entrar en la ruta donde se encuentren normalmente las fotos de la tarjeta. En mi caso era “/Volumes/NO NAME/DCIM/100CANON”.
  • Ejecutar el siguiente comando para crear un fichero de todo ceros de 510MB:
dd bs=1024k count=510 if=/dev/zero of=./MVI_7516.MOV
  • Meterle algo de basura al final (la basura puede ser cualquier cosa que salga al aporrear el teclado):
echo "sfgasdfa" >> MVI_7516.MOV
  • Hacer esto con diferentes nombres de fichero y luego desmontar la tarjeta y volverla a insertar en el ordenador. En este momento DropBox debería preguntarte si quieres subir automaticamente los nuevos documentos de la tarjeta. El proceso no debería tardar mucho tiempo y tendrás otros 500MB de capacidad en tu cuenta de DropBox por cada uno de estos ficheros subidos.

 

¿No te suena el nombre de Hideyo Noguchi? Un científico japonés que nació hoy (ayer en Japón), 9 de noviembre, hace 135 años. ¿Nada? A ver si el doodle de Google Japón de te ayuda:

¿Todavía no? Venga y si te pongo la foto en la que está inspirado el doodle…

Nada eh. Ahora ¿si te digo que es la cara que aparece en los billetes de 1000 yenes? Seguro que si has ido a Japón ya te vendrá a la cabeza ese pelazo y el bigote (tiene un aire a Tesla incluso).

Hideyo Noguchi, entre otras cosas, descubrió el agente patógeno de la sífilis y trabajó en la investigación de diferentes tipos de fiebres. Como pasa a veces con los científicos, lo mató en África en el año 1928 el objeto de su investigación: la fiebre amarilla.

Ya hablé hace tiempo del billete de 10.000 yenes a cuenta del te chino del doctor Ming (y nora-chan también [no se si usar chan con nora es correcto pero seguro que me perdonará si no es así :P ]) y hoy del billete de 1.000 yenes. Otro día tendré que hablar del billete de 2.000 yenes. De momento os comentaré que cuando pagas con uno de esos a veces te mira con cara de asombro y algunos hasta te preguntan de donde eres o de donde lo has sacado. Incluso mi profesora de japonés me pidió que le guardara uno.

Muchos anuncios japoneses suelen tener algo especial. Son una fuente inagotable de videos realmente demenciales (y no “bizarros”, que eso significa “valiente”). Pues acabo de ver este anuncio de un producto japonés para España (bastante viejuno en su país de origen por cierto) que tiene todos los ingredientes de la publicidad japonesa de esa que hablo. Un poco irónico que la presentadora sea la coreana (¿o era de Utrera?) Usun Yoon.

¡Déjate de huevos y ven pa’aca Usun!

Pensaba que ese tipo de publicidad no llegaría jamás a España y ya veo que me he equivocado. Espero que nunca lleguen los Pachinkos.

¿Os suena este señor? Es probable que lo hayáis visto alguna vez en esas páginas con fotos curiosas. Se llama Eijirō Miyama, aunque lo conocen como el hombre sombrero (帽子おじさん, bōshi ojisan, literalmente “sombrero” y “tio” pero tio de familia eh no tio de “eh tio!”) porque suele pasearse en bicicleta por Yokohama llevando ropa rara, gafas extravagantes pero sobre todo, y lo que más llama la atención en él, con sombreros altísimos repletos de adornos y pendientes con peces de colores vivos en unas pequeñas peceras. Atentos a la siguiente foto que Miyama es el de la derecha, ni punto de comparación con Martina ;)

Akihabaraprincess con Miyama en el puente de Harajuku.

Aunque parezca que es un loco más en realidad es un artista marginal (en francés “art brut”), aunque igual una cosa no quita para la otra ;)  A mi me gusta que este señor haga lo que le gusta sin miedo a lo que digan de él.

Foto de Kim Kyung-hoon – Reuters

Foto de Kim Kyung-hoon – Reuters

Un conjunto de Miyama expuesto en el Vienna Art House de Austria (2009)

Foto original

Hoy hay algunos que celebran “el día del orgullo friki“. Muchas de esas personas estoy seguro de que van a salones del manga y cosas similares, así que este post igual les sirve para dejar de meter la gamba hasta el fondo una y otra vez con este asunto.

Suele ser algo que no falla. Cuando se hace un cartel o un logo para algo relacionado con Japón (por ejemplo salones y así) casi siempre se usa la bandera del sol naciente como reclamo. Algo así como usar el toro de Osborne o las sevillanas para cualquier cosa relacionada con España, como si no hubiera nada más que olé, olé y olé.

La bandera del sol naciente (旭日旗, kyokujitsuki) fue usada primero como insignia naval (desde 1889) y luego adoptada por el ejército la armada imperial japonesa hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Actualmente es utilizada por la Fuerza Marítima de Autodefensa y, una variante de la misma, por el Ejercito de Tierra de Autodefensa. ¿No os da eso que pensar? ¿Pensáis que a los japoneses, rusoschinos, tailandeses o coreanos les puede gustar esa bandera? No creo que les traiga gratos recuerdos.

Me gustaría que os imaginarais un carte hecho para un Oktoberfest de cualquier ciudad española cuyo fondo fuera una bandera de la Alemania nazi. Tan solo habría que juntar una “bandera usada en Alemania” (da igual cuando y con que motivo claro) y añadir una caricatura graciosa sobre el acto en cuestión. No, ¿verdad? Ya está bien de usar esa bandera para hacer carteles y logos. Cada vez que os entren las ganas, pensar unos segundos. Como si estuvierais tentados a usar la Comic Sans para un cartel serio y en el fondo sabéis que no hay que hacerlo. ¡NO LO HAGÁIS!