En estos momentos estaré volando rumbo a Japón (bueno más bien a la escala en Paris) mochila al hombro con mis inseparables guía de viaje y cuaderno rojo. Me esperan horas y horas de aburrimiento… ¡que mal llevo los viajes largos!

Dozo.
Este es el calendario de ciudades en las que voy a pernoctar (las que aparecen subrayadas) y visitar (en un principio, no es nada fijo):
12/07 Salida desde Bilbao y escala en Paris.
13/07 Llegada a Tokyo y pasar allí la mañana comprando una cámara (ver último párrafo del post…). Inmediatamente después shinkansen a Kyoto.
13/07-18/07 Kyoto. Dejar maletas y ver primeros templos. Visitas a Kobe, Himeji y Nara. Gion Matsuri.
19/07-20/07 Osaka.
21/07 Hiroshima y Miyajima. Noche en Miyajima.
22/07-24/07 Eclipse solar en Miyajima o Hiroshima (según posición del sol) y luego Fukuoka. En Fukuoka visita a Beppu.
25/07-02/08 Tokyo. Visitas a Yokohama, Kamakura, Nikko, Hakone y vete a saber que más (o menos).
03/08 Vuelta a Bilbao y depresión postviaje
Para contactar conmigo durante el viaje dejarme un mensaje en el twitter o en este post post ejemplo.
La primera mala anécdota del viaje empezó el viernes a la noche, cuando me dí cuenta de que el sensor de mi cámara tenía una mancha del tamaño de un elefante. Tuve la fatal idea de intentar limpiarlo con aire. En un principio pensaba que solo había conseguido el efecto contrario al ver aun más motas, pero después de que en una tienda de fotografía me regalaran un poco de alcohol isopropílico y me explicara como limpiar el sensor… nada. Las “manchas” no se quitan. Solución: comprarme una Canon EOS 500D en Miyama Ikebukuro. A la vuelta mandaré la 350D al servicio técnico pero no le veo buen final.




