Es un hecho que a los informáticos nos llaman nuestras amistades (y a veces otros que no lo son tanto) para reinstalarles el Windows, arreglarles el ordenador, configurarles la impresora nueva, etc. Una vez terminada la tarea raro es que no oigamos la famosa frase “Ya que estas aquí…” con sus múltiples posibles finales:
- Configúrame el emule que me va lento.
- Enséñame a usar tal programa.
- Ponme el Photoshop, el Premiere, el AutoCAD, el 3D Studio Max, etc. aunque yo el ordenador solo lo uso para chatear y navegar, pero es que Pepe los tiene puestos y yo también quiero.
- Instálame la impresora que usaba con el Spectrum, es que no quiero gastarme dinero en una nueva.
- Etc. etc. etc.
Como podéis imaginar solo oír el “Ya que…” hace que nos temamos lo peor. Pues resulta que alguien no solo que no lo odia, sino que ha hecho de ello su negocio:

La foto está sacada en el barrio de Aldapas de Algorta justo encima del río Gobelas, lugar castigado por las inundaciones del 1 de junio. Supongo que el dueño de la furgoneta estaría realizando alguna reparación en una vivienda o sótano afectado por estas.